Nuestras rutinas diarias en el hogar no siempre son las adecuadas para el bolsillo. De hecho, las malas praxis influyen de forma directa en el consumo eléctrico, de agua o de gas. ¿Estás seguro de que haces todo lo posible para no gastar ni un euro extra?

Las alternativas que tenemos para ahorrar en el hogar no siempre son tan obvias como utilizar bombillas de bajo consumo, no dejar los aparatos eléctricos en modo reposo o cerrar el grifo mientras nos cepillamos los dientes.

Los estudios de algunos portales de ahorro, plataformas inmobiliarias e incluso de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) incluyen prácticas sencillas y menos habituales que las anteriores. Por ejemplo, ¿Sabías que si los filtros del aire acondicionado están sucios puedes llegar a consumir un 10% más? Recopilamos algunas ideas curiosas para que el bolsillo sufra lo menos posible:

1. Limpiar bien el aparato del aire acondicionado. Con la llegada de la primavera, es recomendable hacer una limpieza profunda de los aparatos eléctricos, como por ejemplo los del aire acondicionado. Los filtros sucios reducen el rendimiento, lo que puede provocar un repunte del consumo del 10%. Recuerda que el aire acondicionado es el responsable del 60% del gasto de electricidad en el hogar.

“Este consejo sobre todo es importante para los que tienen animales en casa, ya que en esta época del año es habitual que cambien el pelaje. Cuando los pelos entran en los filtros del aparato, estos se calientan y son menos eficientes”, explica el portal inmobiliario Casaktua.com.

2. Instalar una cisterna de doble descarga. El portal de ahorroKelisto.es asegura que instalando una cisterna de doble descarga en el inodoro podemos reducir el gasto de agua. El sistema es muy sencillo (tiene dos botones que permiten vaciar la mitad o toda la capacidad de la cisterna en función de nuestras necesidades), permite un ahorro de hasta un 50% respecto a las descargas tradicionales y se puede comprar por menos de 30 euros.

Según la revista El Mueble, casi uno de cada tres euros de la factura del agua procede del inodoro y cada persona lo descarga cerca de mil veces al año.

3. Sacar partido al nuevo horario. Este fin de semana tenemos que cambiar la hora: a las dos de la madrugada del Domingo serán las tres.

Una alteración de la que podemos aprovecharnos, según Casaktua.com. El portal recomienda aprovechar las horas de luz (por ejemplo, levantando las persianas y corriendo las cortinas para que entre el sol) y ahorrar un 5% del gasto energético.

4. Acumular la ropa para planchar. La mayor parte de la energía que consume la plancha es cuando se calienta, no cuando la estamos utilizando. Por eso, es conveniente concentrar la cantidad de ropa y utilizar la plancha menos veces.

Como asegura el portal IdeasyAhorro.com, estos pequeños electrodomésticos pueden llegar a tener una potencia de 1.500 vatios, lo que significa que es uno de los que más energía gastan por minuto de uso.

5. Agua fría en la lavadora y los grifos. En el caso de que no esté muy sucia la ropa, podemos optar por lavar con el agua a una temperatura reducida. “Rara vez hace falta agua muy caliente: lavando la ropa a 40ºC en vez de a 60ºC puedes ahorrar hasta un 55% de energía”, dice la OCU. Esto es, unos 55 euros. No olvides que con el 90% de la energía que consume la lavadora es para calentar el agua y que el agua dificulta la aparición de cal.

Por otro lado, es aconsejable acostumbrarse a dejar los grifos cerrados en posición de agua fría (ya que los primeros segundos en los que se calienta, el consumo sube) y también bajar el termostato del agua a una temperatura máxima de 50 grados (aunque en las próximas semanas podemos vivir nuevos capítulos de inestabilidad metereológica, lo lógico es que el frío invernal se despida de nosotros).

6. Cocinar con ollas a presión (apagando el fuego antes). Los estudios también dicen que teniendo cuidado a la hora de cocinar podemos ayudar al bolsillo.

Desde Kelisto.es, explican que es posible reducir el gasto en 60 euros si utilizamos recipientes adaptados a cada quemador (si es más pequeño, el calor se escapa y consumiremos más un 20% de lo necesario) y apagamos el fuego entre dos y tres minutos antes de lo habitual para aprovechar el calor residual. Además, como puntualiza la app gratuita Fintonic, las ollas a presión consumen un 50% de energía, ya que son más rápidas y la tapa ayuda a concentrar el calor.

7. La casa, a 15 grados. Si todavía estás usando la calefacción, recuerda que la temperatura óptima se sitúa entre 18 y 21 grados. Por cada grado de más, el consumo subirá como mínimo un 5%.

Además, desde Fintonic y Casaktua.com recomiendan bajar el termostato a una temperatura al mínimo de 15 grados cuando no vayamos a estar en casa o para esos días en los que no hace demasiado frío, pero tampoco calor. “Cada grado de menos te permitirá ahorrar un 7% de energía”, concluyen.

escrito por: @Ana P. Alarcos

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