A la hora de comprar una casa se tienen en cuenta factores tan importantes como el precio, la ubicación o la superficie. Pero también, debe estar presente el estado de conservación de la vivienda, que puede subir o bajar el precio final hasta en un 25%. Si se compra para reformar, hay que tener en cuenta que el precio por m2 puede variar de media entre 400-500 euros.

Los principales problemas de conservación que se pueden encontrar en una vivienda son, según Alfa Inmobiliaria, sobre todo en las instalaciones eléctricas o de fontanería. Pero no solo hay que tener presente el aspecto y las condiciones de la propia vivienda. Si se compra un piso también habrá que tener en cuenta la situación del edificio.

Los inmuebles antiguos y mal mantenidos son los que pueden presentar mayores problemas. Desde la existencia de tuberías o pinturas con plomo hasta el mal aislamiento térmico y acústico, o la presencia de vigas de madera, pueden presentar graves problemas estructurales que no son evidentes a primera vista.

Por ello, es necesario conocer si el edificio ha pasado la correspondienteInspección Técnica de Edificios y en caso de duda recurrir a un arquitecto.

“Con una reforma se puede elegir la distribución de la vivienda, introducir equipamientos más eficientes  y mejorar las calidades de los materiales”, afirma Jesús Duque, vicepresidente de la red Alfa Inmobiliaria. “Se puede ganar calidad de vida o realizar un operación de compraventa económicamente rentable”, concreta.

Desde la inmobiliaria afirman que una reforma de una vivienda de este tipo puede llegar a costar entre 400 y 500 euros de media por m2.

escrito por: equipo @idealista